Después de la primer guerra mundial («La gran guerra»), la ciudad de Bielefeld (Región de Renania del Norte-Westfalia, Alemania) se convirtió en uno de los productores más prolíficos de Notgelds, tanto metálicos como billetes. A menudo se puede encontrar referencias como ‘la Ciudad del Lino’, esto debido a que la ciudad emitió una serie extensa de billetes de muy alta denominación, impresos en seda, lino y terciopelo, durante la hiperinflación de post guerra. También se acuñó una gran variedad de monedas, algunas con temas políticos muy fuertes.

En este caso, esta moneda fue emitida en el año 1923 por la caja de ahorros de la ciudad de Bielefeld. En ella se exhibe un exquisito diseño y un grabado de los más finos y detallados que se pueden encontrar en notgelds alemanes. También es propaganda fuerte de posguerra que ilustra muchas de las razones subyacentes del descontento continuo de la población alemana después de la humillante derrota en la Primera Guerra Mundial y la firma del tratado de Versalles.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:

Diámetro: 31.75 mm – Peso: 13.79 gramos – Metal: Bronce o cobre dorado

DESCRIPCIÓN DE LA PIEZA:


Anverso: Leyenda semicircular superior: «Michel unbesiegt aber betrogen» (Michel, invicto pero traicionado) – esta frase hace alusión lo que se conoce como «puñalada por la espalda»-. En el centro: busto de Otto von Bismarck representando a ‘Michel’. Debajo, leyenda en dos líneas, la segunda semicircular:

biel2detail1 La palabra «no» (emergencia) sobre la palabra «GOLDMARK» (moneda del Imperio alemán de 1873 a 1914). Las letras de GOLDMARK se utilizan como iniciales de «GERMANEN LIEBET DEUTSCHLAND MIT ANDACHT REINHEIT KRAFT« (alemanes, amen a Alemania con devoción, pureza, fuerza). Podemos ver que en las letras de «Goldmark» están escritas estas palabras.

Además, la palabra GOLDMARK se encuentra entre dos escudos, el que se encuentra a la izquierda representa a la ciudad, y el de la derecha lleva la inscripción «WILSON 14 PUNKTE WAFFENSTILLSTAND 1918» en alusión a los 14 puntos del armisticio de Wilson.

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Reverso: Leyenda perimetral: «Einig und gleich, ein Volk, ein Reich» (Unidos e iguales, un pueblo, un imperio) / Stadt Bielefeld» (Ciudad de Bielefeld). En el centro, representado como el diablo que se arrodillada, está el presidente de Francia Raymond Poincaré , cuyo nombre se puede leer sobre su espalda.
Por encima de su cabeza se lee un verso de las enseñanzas bíblicas éticas de Ben Sira «SIRACH 23 VERS 7», cuya traducción sería: “Hijos, escuchen la instrucción para aprender a hablar; el que la siga no pecará”.
A la izquierda de éste, vemos a un herrero inclinado sobre un gran martillo y que parece estar prestando atención muy detenidamente a lo que expresa el diablo, y sentado sobre lo que parece ser un yunque, con las siguientes inscripciones:

biel2detail3 «SCHMIED von BIELEFELD», esto habla de un cuento local, sobre un acuerdo hecho entre un herrero y el diablo.

«SIRACH 30 VERS 12», una vez más, hace referencia a un verso bíblico (Mientras es joven, haz que se someta, y dale azotes mientras es muchacho, para que no se obstine y se rebele contra ti y te cause grandes disgustos).

«MINISTER SEVE», hace referencia a Carl Wilhelm Severing (1875-1952), ministro en el Imperio alemán y la República de Weimar.

Sobre el lado izquierdo se lee en dos líneas “Ruhrhilfe” (Ayuda al Ruhr), y sobre el lado derecho «11.8.1923», que fue el día cuando Alemania interrumpió los pagos de reparación debido a la ocupación franco-belga del área del Ruhr.


CONTEXTO HISTÓRICO

Esta moneda hace una referencia directa al Presidente estadounidense Woodrow Wilson y sus 14 puntos del armisticio que fué firmado el 11 de noviembre de 1918, y que ponía fin a las hostilidades en el Frente Occidental en la Primera Guerra Mundial; Alemania aceptó los términos moderados establecidos por Wilson asumiendo que estos términos serían la base para un tratado posterior. Pero el Tratado de Versalles, firmado el 28 de junio de 1919, fue mucho más allá de los 14 Puntos de Wilson, y dejó una herencia de amargura, resentimiento y la recriminación entre los alemanes.

Los Catorce Puntos de Wilson:

  1. Convenios abiertos y no diplomacia secreta en el futuro.
  2. Absoluta libertad de navegación en la paz y en la guerra fuera de las aguas jurisdiccionales, excepto cuando los mares quedasen cerrados por un acuerdo internacional.
  3. Desaparición, tanto como sea posible, de las barreras económicas.
  4. Garantías adecuadas para la reducción de los armamentos nacionales.
  5. Reajuste de las reclamaciones coloniales, de tal manera que los intereses de los pueblos merezcan igual consideración que las aspiraciones de los gobiernos, cuyo fundamento habrá de ser determinado; es decir, el derecho a la autodeterminación de los pueblos.
  6. Evacuación de todo el territorio ruso, dándose a Rusia plena oportunidad para su propio desarrollo con la ayuda de las potencias.
  7. Plena restauración de Bélgica en su completa y libre soberanía.
  8. Liberación de todo el territorio francés y reparación de los perjuicios causados por Prusia en 1871.
  9. Reajuste de las fronteras italianas de acuerdo con el principio de la nacionalidad.
  10. Oportunidad para un desarrollo autónomo de los pueblos del Imperio austro húngaro.
  11. Evacuación de Rumanía, Serbia y Montenegro, concesión de un acceso al mar a Serbia y arreglo de las relaciones entre los Estados balcánicos de acuerdo con sus sentimientos y el principio de nacionalidad
  12. Seguridad de desarrollo autónomo de las nacionalidades no turcas del Imperio otomano, y el Estrecho de los Dardanelos libres para toda clase de barcos.
  13. Declarar a Polonia como un estado independiente, que además tenga acceso al mar.
  14. La creación de una asociación general de naciones, a constituir mediante pactos específicos con el propósito de garantizar mutuamente la independencia política y la integridad territorial, tanto de los Estados grandes como de los pequeños.

La situación en Alemania era muy sombría y severa. Los soldados fueron derrotados y se sintieron traicionados y humillados por su gobierno cuando se vieron obligados a renunciar a una pelea que muchos creían que aún podían ganar. El ejercito culpó al pueblo, porque creían que no habían apoyado lo suficiente la causa de la guerra. La realidad era totalmente diferente, el pueblo había sufrido muchísimo por la guerra. Las huelgas de los trabajadores habían obstaculizado los esfuerzos y el abastecimiento de bienes al ejercito, aunque tales manifestaciones fueron el resultado directo de una economía vacilante y una grave escasez incluso de las necesidades más básicas para la supervivencia. La vida en Alemania en este momento se había convertido, para la mayoría, en una lucha diaria para sobrevivir.

En 1923 la situación económica de Alemania se había hecho más difícil porque Francia y Bélgica exigieron un rápido pago de la compensación de guerra establecidas en el tratado de Versalles, y para tal fin, se procedió a la Ocupación del Ruhr, a lo que los alemanes respondieron con un sabotaje económico y con la emisión descontrolada de dinero para pagar la deuda de guerra, lo cual generó una catastrófica hiperinflación que desvalorizó los montos pagados como indemnización a franceses y belgas, pero que a la vez dificultó más la vida cotidiana de la población alemana.

Es así que llega la acuñación de esta moneda con el fin de que lo recaudado con su venta fuese destinado al apoyo de la población que estaba bajo la ocupación del Ruhr por parte de tropas belgas y francesas, y así se expresaba claramente en el sobre donde se entregaba cada pieza: «HILF RUHR UND RHEIN» (Ayuda al Rin y al Ruhr).

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¿DE DÓNDE VIENE EL NOMBRE «MITCHEL»?

La leyenda que aparece en el anverso «Michel unbesiegt aber betrogen» (Michel invicto pero traicionado), habla de la personificación del alemán común, la persona simple quien simplemente quiere vivir su vida sin ser molestado u hostigado por el gobierno que en aquel tiempo era autoritario. Este personaje popular, de quien las primeras referencias se remontan a cuentos del siglo XVI, se lo describe como «un hombre pequeño», lelo e inofensivo, un personaje torpe y, en el fondo, un símbolo de campesino simple e inculto, una persona que no demuestra poder y resulta inofensiva. Su característica más representativa es la gorra, una mezcla entre una gorra de enano y una de dormir, lo que le da una imagen somnolienta y de cierta lentitud, pero esa imagen se contradice con lo demostrado por Alemania en las guerras del siglo XX, y en el exterior es casi un personaje desconocido.

¿EL ORIGEN DE «PUÑALADA POR LA ESPALDA»?

Esto se refiere a un episodio ocurrido en una cervecería de Múnich, en noviembre de 1918, cuando Ernst Müller-Meiningen, un miembro de la coalición Progresiva en el Reich, dio un discurso para exhortar a sus oyentes a seguir luchando:

«Mientras el frente se mantenga, nosotros tenemos la obligación de seguir resistiendo en nuestra patria. Nos avergonzaremos delante de nuestros hijos y nietos si le caemos al frente de batalla por la espalda y le asestamos una puñalada…”

Las acusaciones de que la izquierda había sido cómplice de la derrota alemana señalaron duramente a figuras como Kurt Eisner, un judío alemán nacido en Berlín y que vivía en Múnich para ese entonces. Éste había escrito reiteradamente desde 1916 acerca de la naturaleza ilegal de la guerra y fue una figura importante en la revolución de Múnich hasta que fue asesinado en febrero de 1919.

Otro de los señalados fue Rosa Luxemburgo, una integrante hasta 1914 del Partido Socialdemócrata, que intentó sucesivas veces llamar a la huelga general a los obreros alemanes.

“SCHMIED von BIELEFELD”, o lo que sería su traducción, “el trato de Bielefeld”, se basa en este relato:

“Érase una vez un herrero en Bielefeld, quien conocía su arte como nadie. Pero deseaba ser incluso mejor y aprender todas las artes secretas, para esto hizo un pacto con el diablo. A continuación, se hizo tan famoso que hasta San Pedro – que una vez tuvo que bajar a la tierra porque su caballo tenía una herradura suelta – se acercó a él. Cuando éste le preguntó cuánto le adeudaba, el herrero dijo que no quería dinero alguno. Sin embargo, le dijo que tenía una bolsa que siempre perdía dinero, y le pidió al apóstol bendecir la bolsa, y eso es lo que hizo Pedro.

Algún tiempo después, el pacto con el diablo llegó a su fin, y el diablo vino a buscar el herrero. Llamó a la puerta, pero éste le dijo que sólo podía entrar a través de la cerradura. El diablo así lo hizo, pero quedó atrapado en la bolsa que el herrero había puesto al otro lado de la cerradura. Entonces, el herrero cerró la bolsa, la llevó a su yunque y la martilló hasta que el diablo estuvo dispuesto a renunciar a llevarse al herrero con él.

Cuando el herrero finalmente murió, se fue a la puerta del cielo. Pero San Pedro se negó a dejarle entrar, debido al antiguo pacto con el diablo. Entonces el herrero marchó al infierno, pero el diablo tampoco lo dejaría entrar, por haberlo golpeado tan duro. Así pues que el herrero volvió al cielo y, cuando Pedro abrió la puerta para que una piadosa virgen entrara, el herrero arrojó su delantal al otro lado. San Pedro, quien no permitiría que el herrero se quedara, le dijo que se lo quitara. Sin embargo, una vez dentro, el herrero se sentó en su delantal y se negó a marcharse. El apóstol, quien recordó que el herrero se había entregado voluntariamente a los pobres, finalmente le permitió quedarse, donde permanece hasta el día de hoy.”

Sin dudas una de las monedas más exquisitas de este periodo tan convulsionado, en la que se representa al presidente francés Raymond Poincaré como el diablo y al ministro Carl Wilhelm Severing como el herrero. Algo curioso resulta ser que Severing fue un cerrajero antes de convertirse en ministro, así que de alguna forma él era el herrero de Bielefeld en ese tiempo.

OTROS DATOS DE INTERÉS:

Esta pieza aparece descrita en el catálogo “Die deutschen Notmünzen”, de Walter Funck, con el número 633.1, donde se da cuenta de una acuñación de 1000 piezas para las de cobre dorado y unos 1500 ejemplares en plata.